
El Informe GEM de la UNESCO de 2026, muestra que el avance en la escolarización infantil se ha ralentizado en casi todas las regiones desde 2015, con una marcada desaceleración en África subsahariana atribuida principalmente al crecimiento demográfico. Las distintas crisis, y los conflictos, también han afectado negativamente al progreso. En torno a un 17 % de la población infantil vive en zonas afectadas por conflictos, lo que supone millones adicionales de niños y niñas sin escolarizar que no figuran en las estadísticas.
A pesar de los desafíos, el Informe GEM 2026 documenta logros significativos en la educación mundial en los últimos años. Algunos países han reducido en un 80 % o más las tasas de no escolarización desde el año 2000, como Madagascar y Togo en población infantil, Marruecos y Viet Nam en adolescentes, y Georgia y Türkiye en jóvenes. En el mismo período, Côte d’Ivoire redujo a la mitad sus tasas de no escolarización en los tres grupos de edad.
Con más de 1400 millones de estudiantes en 2024, la matrícula mundial ha aumentado en 327 millones, un 30 %, en la enseñanza primaria y secundaria desde el año 2000. Esta cifra también aumentó un 45 % en preescolar y un 161 % en la educación postsecundaria. Esto significa que, cada minuto, más de 25 nuevos estudiantes se suman a la escolarización.
En promedio, las disparidades de género en primaria y secundaria se han reducido considerablemente. Por ejemplo, las niñas de Nepal han alcanzado rápidamente, y en algunas áreas han superado, a los niños gracias a reformas sostenidas en materia de igualdad de género.
El informe también destaca un compromiso mundial creciente en términos de inclusión. Desde el año 2000, muestra que la proporción de países con leyes de educación inclusiva ha aumentado del 1 % al 24 %, mientras que los que estipulan en su legislación que los niños y niñas con discapacidad deben recibir enseñanza en entornos educativos inclusivos han aumentado del 17 % al 29 %.
El informe muestra que no existe una política única para solucionar la exclusión. Se deben elaborar políticas que aborden las realidades y los desafíos locales desde múltiples ángulos y basadas en la experiencia. En 14 países africanos, convertir la educación en obligatoria, además de gratuita, supuso más de un año adicional de escolarización; y con la adopción de leyes sobre trabajo infantil, los logros son aún mayores.