
La herbolaria ancestral nos indica que, para los pueblos indígenas de América, el tabaco era considerado una planta sagrada, que se utilizaba especialmente en rituales y estrictamente en usos de índole medicinal.
En el ámbito ritual, el tabaco mezclado con otras plantas, tenía la intención de inhalarse para llevar a una especie de éxtasis o trance en el cual eran otorgados oráculos y conocimiento, mientras que, en el ámbito medicinal, el tabaco era utilizado para controlar afecciones como la fiebre o el asma.
Se cuenta también con registros que indican que se utilizaba para tratar la cicatrización de mordidas de ciertos animales, problemas intestinales e incluso enfermedades de la piel tales como la urticaria y el sarpullido.
El tabaco tiene una relación importante con las culturas originarias de nuestro país, pues además de tener un sentido práctico en la vida cotidiana, también es símbolo de misticismo y una forma de tener acceso a la comunicación con los dioses y sus designios.
Nayarit, Veracruz, Chiapas, Guerrero y Tabasco son las entidades que reportaron producción de tabaco en 2023, siendo Nayarit la que más aportó a la producción nacional con 16,291 toneladas.