
El Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz de 2026 se centra en el tema "El deporte tiende puentes y derriba barreras" y destaca la capacidad única del deporte para fomentar la conexión, la inclusión y la paz en un mundo cada vez más fragmentado. Servirá para mostrar cómo el deporte puede ser una fuerza unificadora en favor de la inclusión y de sociedades más equitativas, así como una poderosa plataforma de diálogo para combatir los prejuicios e inspirar cambios positivos en todo el mundo.
Como lenguaje universal que trasciende fronteras culturales y sociales, el deporte es un poderoso catalizador de la transformación social. Conecta a comunidades de diferentes generaciones y países, reduce el aislamiento de los grupos marginados y crea espacios para el diálogo, la solidaridad y el respeto mutuo.
El Día Internacional de 2026 resaltará los enfoques basados en pruebas y las mejores prácticas que demuestran cómo el deporte contribuye de manera cuantificable a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en particular en la promoción de la salud, la igualdad de género, la reducción de las desigualdades y las sociedades pacíficas e inclusivas. A través del diálogo, las colaboraciones y las experiencias compartidas, este año se reafirmará el papel del deporte como herramienta estratégica para tender puentes entre las personas y derribar las barreras a la inclusión, sin dejar a nadie atrás. Debido a su gran alcance, popularidad sin parangón y los valores positivos sobre los que se funda, el deporte ocupa un lugar privilegiado para contribuir a los objetivos de desarrollo y paz de las Naciones Unidas.
El 23 de agosto de 2013, las Naciones Unidas proclamaron el 6 de abril como el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz para concienciar acerca del papel que el deporte puede desempeñar en la promoción de los derechos humanos y el desarrollo económico y social.