
El crecimiento de la inversión en I+D se mantuvo estable en toda la OCDE en 2024, acompañado de un ajuste de los presupuestos públicos para I+D y un creciente énfasis en la defensa, según las últimas estimaciones publicadas en los principales indicadores de ciencia y tecnología de la OCDE.
El crecimiento del gasto en investigación y desarrollo experimental (I+D) ajustado a la inflación en la zona de la OCDE se mantuvo en el 2,6 % en 2024, sin cambios respecto a 2023. El gasto en I+D aumentó un 3,4 % en Estados Unidos, mientras que en la Unión Europea el crecimiento fue del 0,4 %. Alemania, su mayor economía, registró un descenso del 0,4 %. Por el contrario, Japón, Corea y Turquía registraron tasas de crecimiento superiores al 5 %.
El sector empresarial siguió representando la mayor parte del gasto en I+D de la OCDE, con un 73 % del total del GERD, frente al 67 % de 2010, pero sin cambios desde 2023. Las tasas de crecimiento del gasto en I+D en los distintos sectores han convergido tras más de una década en la que el crecimiento de la I+D en el sector empresarial superó significativamente al de otros sectores. Si bien el gasto en I+D en las organizaciones gubernamentales ha crecido recientemente más del 3 %, esto no ha sido suficiente para revertir su declive a largo plazo en importancia relativa. El crecimiento de la I+D en la educación superior se situó cerca del 2 %.
Las últimas estimaciones sugieren que el gasto mundial en I+D podría haber alcanzado los 3,8 billones de dólares en 2024. Los países de la OCDE representan casi dos tercios (2,3 billones de dólares), con Estados Unidos aportando 1 billón de dólares, la Unión Europea 0,6 billones de dólares y los 0,7 billones restantes correspondientes a otras economías de la OCDE. Según las últimas estimaciones disponibles de la OCDE para 2024 y la UNESCO (proyecciones de 2023), las economías no pertenecientes a la OCDE, con excepción de China, como Brasil e India, representarían cerca de 0,4 billones de dólares.
La intensidad de I+D, un indicador clave del gasto en I+D en relación con el PIB, se mantuvo en el 2,7 % en 2024, sin cambios desde 2020. La intensidad de I+D de China alcanzó la de la zona de la OCDE en 2024, tras haber superado previamente a la Unión Europea, donde la intensidad de I+D se mantuvo sin cambios en el 2,1 % desde 2020. Entre los países de la OCDE, Israel y Corea continuaron registrando los niveles más altos de intensidad de I+D, con un 6,8 % y un 5,1 % del PIB, respectivamente.